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27/09/2017
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Nubes en el Horizonte

2° Lustro Rev. Foro

 Nubes en el Horizonte de la Economía Mundial


Por:León Opalín (Enero 2012)

La economía mundial inicia el 2012 con las secuelas de la deuda soberana de Europa que ha puesto en entredicho la calificación asignada por las empresas del ramo a la Unión Europea (UE) y a los principales bancos de la región. Los desbalances fiscales de las economías de la UE sobrepasan el límite de 3.0% como proporción del PIB estipulado en el Tratado de Maastrich de 1992, con una media de 6.2% en su conjunto, aunque Irlanda la sobrepasa con 31.3%; Grecia 10.6%; Portugal 9.8% y España 9.3%, entre otros países. En aras de disminuir sus déficits presupuestales, varios gobiernos están implementando draconianos planes de ajuste que han derivado en una situación recesiva casi generalizada en la UE, con crecientes niveles de desempleo que han originado un preocupante descontento social. Se considera que los programas de austeridad y los rescates financieros no resolverán los problemas estructurales, "sólo permitirán comprar tiempo".

Los gobiernos de las naciones europeas tardaron más de un año en reconocer la gravedad del entorno que han vivido sus economías; de aquí que de acuerdo al Fondo Monetario Internacional (FMI), ahora será más difícil retomar la recuperación que se observaba hace un año. La canciller de Alemania, Ángela Merkel, considera que Europa tardará años en salir de la crisis; por lo demás, es evidente que las medidas de política económica han sido instrumentadas de manera incompleta o parcial y han empeorado la situación, haciendo más difícil enfrentar los problemas. En este sentido, se requiere de un liderazgo político que impulse cambios estructurales en la UE, y en general, en la economía global, para superar la crisis.

Las dificultades de la UE, y en particular las que enfrentan las 17 naciones de la Eurozona, tienen que ver con una falta de visión original en el proceso de integración regional que contempló la integración económica y la unión monetaria, sin vinculación a una unión fiscal. La UE no tiene estipulados mecanismos en sus tratados que obliguen a sus miembros a mantener una disciplina fiscal; ésta última está sujeta a consideraciones políticas ligadas con la soberanía de los Estados participantes en la UE. La complejidad en el ambiente que priva en Europa se refleja en una desconfianza generalizada en los participantes en los mercados ante la ausencia de planes creíbles y realistas de consolidación fiscal; adicionalmente existen dudas que pueda existir en el futuro próximo un suministro suficiente de liquidez para evitar que se profundice el declive de la actividad productiva tanto en la UE como en la economía global. Si los inversionistas perciben que las propuestas de los gobiernos no son creíbles, no proveerán de liquidez al sistema financiero y las tasas de interés subirán sensiblemente con la posibilidad de que persista el impago de deudas y también continuará el declive del euro.


En este contexto, Francia y Alemania, las economías líderes de la UE, coinciden en que se necesita instrumentar reglas fiscales más duras, con multas para los Estados que infrinjan las disposiciones contempladas en el Tratado de Maastrich en esta materia; no obstante las sanciones tendrán que ser impuestas por el Consejo Europeo, lo que determinaría modificar el Tratado con base a una consulta a la población de cada uno de los participantes de la UE; proceso que se contemplaría en el largo plazo, empero, la gravedad de los problemas requiere soluciones de corto plazo. Paralelamente se ha propuesto que las naciones de la UE impongan la Regla de Oro es decir, que el equilibrio fiscal se inscriba en la Constitución de cada Estado miembro, lo cual hace más difícil llegar a acuerdos para enfrentar los desequilibrios fiscales.

En un entorno globalizado preocupa que los problemas de Europa puedan provocar otra recesión en EUA: "si Europa salta por los aires EUA entraría en una profunda recesión". Sin embargo, un gran número de analistas piensan que la economía de EUA no tendrá un avance negativo en el 2012; empero, el mismo será lento; los partidos políticos, en un año de elecciones, tendrán que atenuar sus disputas e instrumentar medidas de fondo para reducir  los "déficits gemelos" que experimenta la economía (el fiscal y el externo) y que ya son insostenibles. Igualmente EUA tendrá que superar el lastre que para la economía significa el sector inmobiliario en el que se observan propiedades con valor de mercado por debajo de la deuda.

Las proyecciones para el avance de las economías emergentes que han sido fundamentales para que la economía global no se desplome, es de menor dinamismo en el 2012, respecto a la de dos años previos, empero, su adelanto aún será dinámico, alrededor de 6.7%. Las reformas estructurales que han realizado en la última década las han preparado para enfrentar con mayor fortaleza los shocks externos.








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