El Caso Rosenberg P I - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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El Caso Rosenberg P I

Colección y Consulta

El Caso Rosenberg
Parte I


Por: Albert Djemal

Hace 45 años, el mundo se sacudió por un caso más terrible y más trágico que el "Affaire Dreyfus"

Seguramente muchos jóvenes de hoy y de las nuevas generaciones nunca oyeron hablar del «Caso Rosenberg», acusados en 1950 en los Estados Unidos de alta traición, delito por el cual fueron condenados a muerte y ejecutados en la silla eléctrica el 19 de Junio de 1951 en la prisión de Sing-Sing en Nueva York.


El origen de este caso se remontaba al mes de Septiembre de 1945, cuando un agregado de la Embajada Soviética en Ottawa, Canadá y encargado del departamento de «claves», Ivor Gouzenko, tomó la decisión de desertar, revelando a las autoridades canadienses la existencia de una red de espionaje soviética en Canadá, Gran Bretaña y los Estados Unidos, cuyo objetivo era apoderarse de los secretos atómicos y nucleares de los países occidentales.
Alertados por la policía de Canadá, el F.B.I. empezó inmediatamente sus averiguaciones para constatar muy pronto, que efectivamente una peligrosa red de espionaje dirigida desde Moscú, operaba principalmente en la Costa Este de los Estados Unidos de Norteamérica.
Gran Bretaña tampoco se quedó con los brazos cruzados y Scotland Yard, apenas avisado del peligro, puso manos a la obra, arrestando en Marzo de 1946 al científico británico Alan Nun May, quien trabajó durante la guerra en Canadá, confesando inmediatamente haber entregado muchas informaciones secretas en la Embajada Soviética en Canadá. Fue sentenciado a diez años de prisión.
Pero a pesar del trabajo exhaustivo que desarrollaba el servicio de contraespionaje anglo-americano, los resultados fueron muy lentos y raquíticos... hasta que un día, un agente británico, revisando de nuevo los archivos de Nun May, encontró unos indicios que apuntan hacia el famoso científico atómico Klaus Fuchs, de origen alemán y naturalizado inglés. Invitado por la policía a un interrogatorio rutinario, Fuchs confesó inmediatamente haber entregado también a los servicios de espionaje de la Unión Soviética secretos atómicos y nucleares de gran importancia. Fue condenado a 14 años de prisión.
Con el arresto de Klaus Fucha y las investigaciones hechas de sus actividades, el F.B.I. arrestó en Mayo de 1950, en Filadelfia, al Bioquímico Harry Gold. Confrontado con las pruebas y los hechos, Gold reconoció haber sido el intermediario entre los agentes soviéticos y Klaus Fuchs y de paso delató a otro científico, Alfred Dean Slag, quien fue arrestado en Siracuse, Nueva York, reconociendo también haber entregado a la Unión Soviética, por intermedio de Gold, una fórmula supersecreta de explosivos. Otro ingeniero denunciado por Gold fue Abraham Brotham, quien confesó sus relaciones con Gold y fue condenado a 7 años de cárcel. Alfred Dean Slag fue condenado a 15 años y Harry Gold a 30 años de prisión.
Y Basándose sobre las confesiones y las revelaciones de Gold y sus cómplices, el F.B.I. arrestó en Junio de 1950 a David Greenglass, antiguo sargento del ejército de los Estados Unidos, que trabajaba en las instalaciones atómicas de Los Álamos, Nuevo México, donde nació nada menos que la primera bomba atómica. Inmediatamente, Greenglass acusó a su cuñado, Julius Rosenberg y también al ingeniero electrónico Norton Sobell, de haberlo inducido a colaborar con la red de espionaje soviético, entregándoles, por conducto de Harry Gold, en varias ocasiones, muchas informaciones ultra secretas.
El 17 de julio de 1950, basándose sobre las acusaciones y denuncias de David Greenglass, el F.B.I. arrestó a Julius Rosenberg y un mes más tarde a su esposa Ethel Rosenberg acusados por el presunto delito de alta traición.
Los Rosenberg negaron toda relación con Gold o con la red de espionaje soviético, denunciando a Greenglass de haber urdido este complot por los muchos problemas y dificultades que tenían desde años atrás.
Pero a pesar de la negación de los Rosenberg de toda relación o vínculo con los espías soviéticos y americanos, al Juez Kaufman le bastaron las acusaciones y las afirmaciones de un solo testigo, David Greenglass, para el 5 de abril de 1951, condenar a Julius y Ethel Rosenberg a la pena capital.

Continuará...


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