Josefus Flavius Vs Apion - Intelecto Hebreo

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04/07/2018
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Josefus Flavius Vs Apion

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Josefus Flavius Vs Apion


Recopilado por: Wolf R. Korzenny
de Yosef Fridlender (Forward)


Josefus (Yosef) Flavius (Matitiahu ha Cohen) era un hombre cabal y dirigente militar en la guerra contra Roma, además de un gran historiador; labor esta última que se distinguió especialmente en la época del segundo Templo.
  Descendiente de distinguidos Cohanim y de la dinastía de los hashmonaím, recibió educación judía, pero también del mundo cultural de la época, estudiando los clásicos de las filosofías griega y romana. A los 16 años, en el desierto de Yehudá, se acercó a un asceta nazareno, estudiando con él durante tres años; posteriormente también aprendió de los fariseos, quienes lo enviaron a Roma con el fin de que luchara por la libertad de los Cohanim capturados. Josefus, por mediación de un artista judío de nombre Alturis, llega con la emperatriz Pompeya Sabina y logra tal cometido.
Roma le impresionó con su poderío y grandeza, sobre todo cuando la comparaba con la pequeña y débil nación judía, llegando a la conclusión que una guerra entre ambas partes traería la destrucción de su pueblo. A pesar de ello, la jefatura judía lo nombró comandante militar de Galilea. Cuando Galilea cayó en manos romanas, Josefus se pasó al bando romano, evitando así una muerte segura.
Su acción le permitió ser un visitante asiduo del emperador Vespaciano y su hijo Tito, época del asedio a Jerusalem, donde los romanos enviaron mensajeros que proponían a los defensores entregarse incondicionalmente, considerando los judíos que todo ello era una traición de Josefus, por lo que estuvieron a punto de matarlo.
Josefus vio de cerca la dispersión de su pueblo y el incendio del sagrado Templo. Cuando Tito le permitió llevar un recuerdo de la construcción quemada, él sólo tomó un Sefer Torá, mismo que condujo a Roma, convirtiéndose posteriormente en ciudadano romano.
Los romanos le otorgaron una pensión vitalicia a nombre del emperador romano, pero para los judíos que vivían en Roma, él seguía siendo un traidor a quien constantemente lanzaban reproches.
En la capital romana Josefus escribió cuatro libros acerca de las guerras judías y viejos sucesos de su pueblo, además de una biografía y el libro contra Apion. Toda la obra pertenece a la literatura histórica y estuvieron escritos con un gran talento, considerándose que si no fuera por él, no se sabría nada sobre cientos de años de historia judía y que sería imposible escribir la historia del segundo Templo. Este último comentario lo hizo el afamado historiador ya fallecido Abraham Shalit.
La iglesia católica coleccionó la herencia literaria de Josefus traduciéndola al griego y latín, pero del último libro que citamos, queda la duda de quien era Apion. Era un estudioso egipcio de la primera y segunda centuria antes de la era actual quien había escrito mucho y fue muy popular por su demagogia. Un escritor romano lo llamó "la campana de su propio ego", pero el mismo emperador Tiberio lo denominó "la campana del mundo", pues escribió cinco tomos acerca de la historia de Egipto, de los cuales uno de ellos versaba sobre los judíos.
En esta última obra, se dedicó a recopilar todas las injurias y falsedades acerca de los judíos, como la de que: "provenían de gente leprosa y que mataban todos los días a un no judío, para comer sus vísceras". Este autor procuraba con sus escritos en contra de los judíos, tomar parte de la delegación que iría a Roma y ocupar el puesto que Flavius tenía.
No cabe duda que Apion con su voracidad, era un verdadero peligro para los judíos, por lo que Josefus le dedicó un libro que contenía dos partes, en donde, en su primera parte, se describen todas las falsas historias que Apion apuntaba y en la segunda todas las pruebas que comprobaban que lo dicho era mentira y producto de fantasías de los enemigos de Israel. Además en esta última, defendía el derecho de los judíos en Egipto, destacando el amor que profesaban a sus leyes y una moral cuyo principal ingrediente era la justicia.
El Dr. Y.G. Simjoni, hace años tradujo al hebreo el libro contra Apion y destacó que la principal meta de Josefus al criticar a Apion, fue reforzar su identidad con los dirigentes judíos de la época y dar armas a estos mismos para que se defendieran, sobre todo con argumentos que entendieran inteligencias griegas y romanas, surgiendo así una posible mejor convivencia.
Aclarando los orígenes del odio hacia los judíos en Egipto, él decía que fueron varios los motivos, sobre todo destacan los de la envidia, pues eran casi dueños del país y además tuvieron éxito en regresar a su tierra. También refiere que una de las causas fue la religiosa, ya que la religiosidad judía se veía más auténtica que la de los egipcios, además de la diferencia marcada entre un monoteísmo (inmaterial) y la idolatría que tenía por dioses a animales a quienes rendían honores.
Políticamente y para defensa de su pueblo, citaba también que Alejandro les había dado derechos en la tierra egipcia, al ver la lealtad y los buenos hábitos que tenían; incluso el mismo Alejandro se inspiró en algunas legislaciones para el cobro de impuestos en las zonas ocupadas. El sucesor de Alejandro, puso al cuidado de los judíos los principales fuertes de Egipto y envió a varios de ellos a Sirenaica y Libia, para que allí se establecieran.
Filadelfios liberó a todos los prisioneros judíos y más aún, les dio regalos, interesándose además por el estudio de los libros que usaban los judíos, preocupándose de su traducción al griego. Hace mención de que dos judíos de nombre Josiv y Dosideus, fueron nombrados comandantes del ejército y algunos más tenían en sus manos muchas funciones del gobierno.
En lo que se refiere a Moshé Rabeinu, Josefus dice: "Él vivió mucho antes de que se proclamaran las leyes griegas, por lo que su encumbramiento como consejero y guía de su pueblo a quien entregó una constitución completa para toda la vida, fue más clara y perdurable, pues no existía una influencia maligna de caprichos y vanidades que la cultura griega y romana contenían.
Independientemente a la parte política y de respaldo que debió dar a su pueblo en forma directa, a Josefus Flavius se le considera un gran escritor histórico, concepto que el profesor Kasher Lod (traductor) manifiesta, agregando que sin Flavius gran parte de la historia de la antigüedad se hubiera perdido. Otra de las características de Flavius, fue la facilidad de llegar a las masas inteligentes que deseaban saber algo más sobre la historia, usando lenguajes frescos y limpios que para aquellos días constituían una verdadera rareza entre escritores.




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