La Esclavitud P II - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

La Esclavitud P II

Colección y Consulta

La Esclavitud
(Segunda y última Parte)


Por: Danielle Wolfowitz







IV
En 1810, al declarar la Independencia de México, el Padre Hidalgo abolió la esclavitud.

Con la Revolución Francesa y la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, los esclavos de las colonias francesas en el Caribe fueron emancipados. Sin embargo, unos años más tarde, Napoleón Iº, al proclamarse Emperador, volvió a instituir la esclavitud en esas islas, para complacer a su esposa, la Emperatriz Josefina, latifundista martiniquesa oriunda de los TroisIlets, cuyas propiedades se habrían arruinado sin el trabajo de los esclavos.
El decreto de Napoleón restableciendo la esclavitud fue muy mal acogido en la parte francesa de la Isla de Santo Domingo. Los esclavos se rebelaron, mataron a casi toda la población blanca, y establecieron en 1803 la Primera República Negra en el mundo. Nunca más se les iba a sojuzgar.
En 1848, Víctor Schoelcher, judío francés se enteró de la existencia de la esclavitud al recorrer unos lugares en la costa de Veracruz durante un viaje a México. Luego, este hombre que llegó a ser diputado en su país, se volvió uno de los más ardientes partidarios de la abolición de la esclavitud y finalmente logró que en todas las colonias francesas, TODOS los esclavos fueran liberados, y que la esclavitud se considerara como un crimen.
Muchos fueron los obstáculos que Schoelcher tuvo que vencer en su lucha. Aún en una nación que promovió tanto los derechos humanos, algún sector argüía que la trata de negros (el "ébano vivo") daba medios de vida a un millón de personas en Francia, y que éstas quedarían desempleadas con la abolición de la esclavitud.
No les mencionaré los nombres de los otros grandes abolicionistas de la esclavitud, tanto gentiles como judíos, por ser éstos conocidos en el mundo entero.
En la época moderna, el autor judío francés André Schwarzbart trató esta era nefasta en su libro "La Mulata Soledad" cuyo tema se desarrolla en África Occidental y luego en la Isla caribeña de La Guadalupe.

V

En el sureste de México, la esclavitud de negros e indios prevaleció hasta pasada la Primera Guerra Mundial. Posteriormente el desarrollo de las vías de comunicación terminó paulatinamente con esta infame situación.
A pesar de haber sido abolida oficialmente en el mundo llamado "civilizado", la esclavitud persiste en Arabia Saudita, Mauritania y otros países árabes, africanos y asiáticos.
Hoy día, en los países que han abolido la esclavitud formal desde hace mucho tiempo, persiste otro tipo de esclavitud, la esclavitud de la miseria, de la ignorancia y de las enfermedades que atacan particularmente a los sectores marginados de nuestras sociedades.
En Brasil, ciertos líderes de la izquierda han llegado a decir que la población negra era mejor atendida, cuidada y protegida cuando era esclava que hoy día, debido a que representaban un capital de trabajo, que sus amos cuidaban y alimentaban. Ahora, en cambio, los descendientes de los esclavos liberados, (después de la caída del Emperador Pedro II, en 1889) son abandonados en Brasil a una vida lamentable, sin recursos, sin educación, sin medios de progresar. Lo mismo puede decirse de otros países de América, donde negros, indios, mulatos y zambos quedan abandonados a una suerte deplorable, salvo honrosas excepciones.
Por lo que toca al África, la trata de negros sacó durante tres siglos cerca de 30 millones de personas del Continente Africano, entre los seres más saludables y fuertes de esa región.




VI

Aportes culturales e influencia.
Aunque convertidos de buen grado o por fuerza al cristianismo, las poblaciones negras esclavizadas de las Américas, siguieron reteniendo su acervo cultural africano, tan notable como interesante, y practicando clandestinamente las tradiciones de sus ritos ancestrales, a escondidas de sus amos, o abiertamente en el palenque o el mocambo.
Luego se fueron elaborando con el tiempo ciertos elementos que perviven hasta nuestros días el Continente Americano y siguen evolucionando. Estados Unidos baila al ritmo del jazz que todos admiramos y reconocemos la maravilla que representan los negros "espirituales". Esta es la evolución de los ritmos primitivos africanos que al entrar en contacto con la sociedad de los anglo-sajones se fueron modificando y sofisticando cada vez más, hasta dar las creaciones que conocemos y admiramos.
En literatura, la influencia del África también es notable. Citaremos sólo los "Cuentos del Tío Remo" y sus elementos de animismo, hasta llegar a los grandes escritores negros del siglo pasado y de éste.
Toda América Latina y el Caribe vibran con la música integrada por los ritmos del África, modificados gradualmente por su contacto con los españoles y portugueses. Entre los bailes más conocidos, la rumba, la beguín, la conga, la cumbia, los sones, la zamba, el mambo, el calipso, el joropo, para mencionar sólo unos cuantos, tienen todos un aporte básico africano. Este aporte no se limita a la coreografía, hay que ver el esplendor y el desbordamiento de la fantasía en los atuendos y comparsas de los Carnavales en el Caribe y en Brasil.
Las antiguas religiones africanas permanecen hoy todavía en el Sur de EE.UU., América Latina (quizás con excepción de Uruguay, Chile y Argentina) y, huelga decirlo, en el Caribe. Se entiende el apego de los africanos a sus religiones y tradiciones, pues representaban, dentro de su desgracia, un escape y solución aparente de sus problemas.
En Haití, reina el vudú, demasiado conocido para hablar de él. Lo que menos se sabe es que hay profesionistas, muy serios, ingenieros, abogados y otros, egresados de universidades norteamericanas o europeas, quienes por las noches, al terminar sus actividades profesionales, cambian de traje y van a los cementerios con una vela para exhumar los huesos de sus difuntos y usarlos en sus ceremonias para comunicarse con el más allá.
En Cuba el Toque de Santo y los ritos Yoruba y Lukumí, con altares y sacrificios de animales, como palomas u otras aves, siguen practicándose.
Al igual que en varios países de América Latina, en el Caribe se practica una religión dual. En Cuba, las esculturas de San Lázaro esconden bajo su manto a Baba-Lú. Otros santos albergan bajo sus ropajes a ídolos como Ogún, Oshun y otros dioses africanos.
En Haití, Ogún se llama Ogún-Feraille (Ogún Chatarra) porque los hombres conciben a la Divinidad a semejanza de lo que son ellos y del medio donde viven.
En Brasil, prevalecen la Macumba y el Candomblé, caboclo o nágo, con su adoración a Yemanzha, la diosa africana del mar.

VII

La esclavitud nos parece hoy una plaga asquerosa y una vergüenza de la Humanidad. Sin embargo, hace dos siglos, a los negreros y a los dueños de esclavos les parecía natural. Para mucha gente, aún muy "educada", esta infamia formaba parte de las circunstancias "normales" de la vida. Solamente el utopismo de algunos idealistas, harto mofados y criticados en su tiempo, abrió gradualmente brecha para que el mundo reconociera el horror de esa situación.
Aquello debe movernos a la reflexión y a pensar que hoy existen muchísimas situaciones deplorables y pavorosas que se presentan a menudo muy cerca de nosotros sin que queramos percatarnos de ellas. Y esta reflexión debería movernos a hacer algo para ayudar a quienes se encuentran en esas situaciones, y si no podemos resolver totalmente estos gravísimos problemas, a aliviar cuando menos el inmenso sufrimiento de los humanos que los padecen.




Regreso al contenido | Regreso al menu principal