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04/07/2018
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La Moneda Internacional Mexicana

Colección y Consulta

La Moneda Internacional Mexicana

Por: Jacobo Dultzin

El pasado 8 de abril en el Palacio Legislativo, tuvo lugar la inauguración de la exposición
sobre numismática, presentada por un buen amigo y lector de este medio, Sr. Jacobo Dultzin.
Siendo un tema muy relevante, dado el rol de las piezas mexicanas a través del tiempo,
presentamos a continuación este pequeño reportaje que ha sido tomado de la propia invitación al evento.


La numismática ha sido, es y será siempre de interés apasionante porque nos lleva al conocimiento de lugares geográficos, hechos históricos y potencial económico de un país.
La moneda mexicana circuló en los cinco continentes, Norte, Centro y Sudamérica, en los países de El Caribe, en el Lejano Oriente especialmente en China, Indonesia, Tailandia, Java y las Filipinas; en Australia, en muchos países de África, en Portugal, Madeira, las Azores, Inglaterra, Irlanda y Escocia.
A fines del siglo XVI y principios del XVII, se inicia el intercambio comercial entre los países europeos y los antiguos imperios de China, Japón e Indochina, los que para satisfacer sus necesidades cambiarias entre sí y con Europa, tuvieron que valerse de monedas extranjeras por carecer de casas de moneda, o por ser éstas de capacidad insuficiente.
Hacia 1820 México producía el 60% de la plata que se extraía en el mundo entero, más de ocho millones de kilos de plata de los 14 millones de producción mundial. Se calcula que hasta fines de 1865 las casas de moneda de México, habían emitido la prodigiosa cantidad de 2,786 millones de pesos, suficientes, según expresión de la época, para pavimentar de plata el camino de México a Veracruz.
Los pesos mexicanos alcanzaron su máxima culminación a mediados del siglo XIX debido al comercio en expansión de Europa y América con Japón y China, países estos dos últimos que pagaban con moneda mexicana de plata sus fuertes importaciones, de tal manera que por esa época el peso mexicano abundaba más en China que en México.
Desde la fundación de la casa de moneda, México ha producido una prodigiosa cantidad de monedas. Sólo la famosa mina La Valenciana, de Guanajuato, alcanzaba, a fines del siglo XVIII, el 60 por ciento de la producción mundial de plata.
A fines del siglo XVIII, Inglaterra experimentó una escasez interna de monedas de plata; por otra parte, había perdido la confianza en los billetes de banco debido a un pánico comercial que se registró en 1793 y que se agudizó cuatro años después, por lo que el Banco de Inglaterra suspendió sus pagos en efectivo.
Para aliviar la escasez de moneda circulante el gobierno hizo resellar los reales de ocho que en grandes cantidades se habían capturado a los galeones españoles; esas monedas mexicanas las resellaron con el diseño de la cabeza de Jorge III dentro de un pequeño óvalo.
Después de que Estados Unidos proclamó su independencia de los ingleses en 1776, en ese tiempo hubo una insuficiencia de monedas por lo que el H. Congreso de la Unión decretó en 1793 el uso de moneda extranjera; a partir de esa fecha, la moneda mexicana se usó como medio legal de pago en Estados Unidos, valiendo a veces más del 30%, o sea que pagaban 1.30 de dólar por cada peso mexicano. Cuando descubrieron las minas de California, Colorado y Nevada, el Congreso de Estados Unidos en 1857 prohibió el uso de moneda extranjera.
El uso de moneda extranjera fue empleada por los capitanes de buques norteamericanos, para el comercio de esclavos y para adquirir los grandes cargamentos de seda que se consumían en Estados Unidos.
En China, los comerciantes y banqueros probaban la moneda mexicana pues siempre habían falsificaciones; si su ley de contenido de plata y su peso eran correctos, le ponían un resello chino; si regresaban nuevamente a ellos, no tenían que volver a probar; así en la moneda mexicana que circuló en China hay una gran cantidad de resellos.
Y de esa manera todos los países le ponían a la moneda mexicana su propia identificación. Hubo más de 50 países que usaron la moneda mexicana como moneda de curso legal en su país; se puede decir que la moneda mexicana fue una moneda internacional.
En esa época la riqueza de un país se equiparaba con la posesión de metales preciosos. En 1800 México se había convertido en uno de los países más ricos del mundo, un país de "mucha riqueza y máxima pobreza".



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