Personajes de película - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Personajes de película

Colección y Consulta

Personajes de película


Por: Magdala

Durante el reinado de Napoleón Bonaparte (1807), un joven zapatero parisino llamado François Picaud, se iba a casar con la hermosa Marguerite Vigoroux, pero un celoso amigo de nombre Mathieu Loupian lo acusó falsamente ante la policía de ser un agente inglés. Picaud fue encerrado en prisión donde vivió en el anonimato hasta 1814.
Durante su cautiverio hizo amistad con un prelado italiano quien al morir le habló sobre un tesoro, mismo que -al ser liberado- halló y regresó a París siendo un hombre rico.
Supo no sólo de la falsedad de Loupian sino también del matrimonio de Marguerite con el hombre que lo traicionó. Disfrazándose de varias formas, Picaud se vengó de Loupian y sus conspiradores matándolos uno por uno, hasta que una de sus posibles víctimas lo asesinó.
Esta historia, publicada en 1838, atrajo la atención de Alejandro Dumás, quien unos años antes estuvo de cacería en una isla cerca de Elba (lugar del primer exilio de Napoleón). A la distancia vio un islote rocoso que se alzaba sobre el mar: su nombre era Monte Cristo. Fascinado por este panorama Dumás juró escribir una novela usando ese nombre. Luego de leer la historia de Picaud, el novelista la adaptó para crear "El Conde de Montecristo".
En 1897 Bram Stoker escribió una de las novelas más populares de todos los tiempos "Drácula". Esta novela se basa principalmente en las creencias populares de la Rumania rural. Según la Iglesia Ortodoxa Oriental -religión dominante en el país-, quienes mueren maldecidos o excomulgados se convierten en muertos vivientes o moroi, hasta ser absueltos por la Iglesia.
Según la tradición, los vampiros eran la causa de las plagas. Las leyendas rumanas sugieren que ciertas personas como niños ilegítimos o sin bautizar, brujas y el séptimo hijo de un séptimo hijo, están condenadas a ser vampiros.
Su personaje principal fue inspirado por un héroe nacional rumano quien combatió a los turcos: el legendario tirano conocido como Vlad "El Empalador".
Drácula vivió en el siglo XV, era el príncipe de Valaquia, región montañosa adyacente a Transilvania. Se le bautizó Vlad pero se le apodó Drácula por el emblema de su familia, el dracul o dragón (también esta palabra significa diablo).
Siendo joven fue prisionero de los turcos, de quienes aprendió un horrendo método de ejecución, el empalamiento. En este bárbaro castigo se atraviesa el cuerpo de la víctima con una estaca de madera o hierro, se clava ésta en el suelo y el empalado queda ahí hasta que muere.
Vlad, de sólo 18 años, fue puesto en el trono de Valaquia (1448) por los turcos pero dos meses después huyó a un monasterio cristiano.
En 1456, cuando Constantinopla cayó ante los turcos Vlad regresó a su trono e inició un reinado de cuatro años de inventivo terror. Cierta vez, sin razón aparente, arrasó una aldea amistosa, torturando y matando a 10,000 súbditos, la mayoría empalados, lo que le ganó el sobrenombre: Tepes "El Empalador". Su peor masacre la perpetró el día de San Bartolomé, en 1460, cuando 30,000 personas fueron empaladas en una aldea de Transilvania. Cuando unos emisarios de la corte turca no se quitaron los turbantes en su presencia, ordenó que se les clavara por la cabeza.
Salvaje o no, se hizo famoso en la Europa cristiana cuando recapturó una fortaleza en el río Danubio y condujo a su ejército hasta el mar Negro. Cuando sus tropas regresaron, sus súbditos falsificaron cartas que sugerían que se entregaría a los turcos y Drácula fue aprisionado por el rey Matías de Hungría durante 12 años.
Tal vez los valaquianos estaban asqueados por la escalofriante variedad de castigos de su príncipe que incluían el despellejar y hervir en vida.
Dos años después de haber sido liberado (1474) reclamó por tercera vez el trono de Valaquia, pero murió en una batalla contra los turcos a los 45 años de edad. Se le cortó la cabeza y se envió conservada en miel al sultán, como trofeo. Su cuerpo yace en una tumba sin lápida.
La novela Drácula es impresionante, pero en este caso, indudablemente, la realidad superó a la imaginación.




Regreso al contenido | Regreso al menu principal