Proceso a los doctores en Moscú - Intelecto Hebreo

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04/07/2018
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Proceso a los doctores en Moscú

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Proceso a los doctores en Moscú


Por: Wolf R. Korzenny

Ya son muchas décadas las transcurridas desde el proceso en contra de famosos doctores que por decreto inició Stalin. Como se recordará el mismo estaba basado sobre una pueril acusación de que esos profesionistas habían querido envenenar a los dirigentes de la otrora Unión Soviética.
En el Estado de Israel, actualmente viven varias familias que fueron testigos de aquellos negros días para la comunidad judía rusa. Uno de ellos es Lev Shumlevich, hijo del Dr. Boris del mismo apellido; así como el Prof. Fiodor Lias, a su vez hijo de la Dra. Yeugeni Lipshitz, personas implicadas en la acusación.


He aquí la versión de los hijos de estas dos personas. Una señora desconocida telefoneó a la familia Lias diciendo "que hoy en la noche regresaba su madre y que sería bueno leyeran el periódico que saldría mañana"; en aquel tiempo el usar el teléfono era un acto de heroísmo, al igual que ser justo y defender esas causas.
Efectivamente las noticias aparecidas marcaban las pautas de lo planeado por Stalin para su famosa ciudadela de la libertad, igualdad y socialismo en el mundo. Todo se inició con el atentado de Shlomo Mijoels, director del Comité Israelita Antifascista (13 de enero de 1949) en la ciudad de Minsk. El terror tenía por objeto causar un gran temor entre toda la población de la URSS, por lo que hacía falta un proceso político abierto, en el cual los componentes del Comité Israelita Antifascista serían los chivos expiatorios bajo la intriga de que eran espías dispuestos a aniquilar a la Unión de Repúblicas.
Este último plan estaba conectado con otra serie de calumnias contra el centro sionista que derivaron en exitosos procesos políticos por los años 30's. Algunos miembros del Comité Antifascista como A. Lozovsky y Boris Shimelmitz, no se dejaron intimidar por los sicarios quienes los atormentaban salvajemente; no obstante valientemente denunciaron a los organizadores de este movimiento acusándolos de antisemitas.
Contrariamente a lo que Stalin planeó, no hubo ningún proceso abierto pero si se ejecutó a todos los inculpados. Su heroica oposición sirvió para retrasar en dos años los planes que contra los judíos se habían trazado. Como la ejecución de los que formaban parte del Comité Antifascista no le trajo ningún provecho político, a Stalin y sus secuaces se les ocurrió otra mentira, esta vez en contra de los doctores judíos a quienes los calificó de "envenenadores con batas blancas". Para llevar a cabo el plan se nombró una brigada de la KGB con Abakumov al frente y posteriormente con Yignatov y Humiwen.




Como en toda mentira se usó en esta ocasión una supuesta delatora quien era madre del Prof. Fiodor Lias, de nombre Yeugeni. Ella por muchos años fue pediatra de los hijos de los jerarcas del Kremlin. Para ello se le aprendió bajo la acusación de que sus curaciones eran dolosas y que los niños no se curaban como podían curarse con otro doctor. Después de dos meses de interrogatorios, la señora trató de suicidarse colgándose en la prisión de Lubianka, fue salvada a tiempo pero quedó ciega y por un largo tiempo con una gran depresión.
En el estado en que se encontraba no pudo ser testigo, por lo que los procesos se demoraron hasta su restablecimiento. Pero no obstante ella no dijo nada a la KGB que inculpara a sus colegas. Así las cosas para noviembre de 1952, no obstante se inician los arrestos incluyendo a las esposas de los doctores inculpados y se desata una gran propaganda antisemita.
Más de una veintena de profesionistas fueron llevados a prisión bajo la acusación de estar asociados con organizaciones secretas de espionaje sionista. Los procesos se inician en marzo de 1953 y se pensaba que los arrestados serían ahorcados en la plaza roja. Algunos pensaron benévolamente, que dicha sentencia se reduciría a confinarlos en Siberia, pero el destino les favoreció, ya que el 9 de marzo Stalin es enterrado y todo este movimiento se fue apagando hasta caer en el olvido.
En la noche del 4 de abril de 1953, se liberó a los doctores y sus esposas, destruyéndose todo ese globo de mentiras que se había preparado para iniciar otro genocidio contra el pueblo judío de Rusia.
Esto ya forma parte de la historia escrita de otro monstruo del siglo XX, cuyas purgas contra sus mismos seguidores llenaron los periódicos después de su desaparición. Hoy no sólo Stalin no existe sino que la misma Rusia se ha transformado, no sabemos si esa transformación borre el antisemitismo, pero mientras, debemos recordar que no sólo hubo un Hitler en el pasado reciente de la humanidad.






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