Un memorable tornaviaje. - Intelecto Hebreo

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04/07/2018
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Un memorable tornaviaje.

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Un memorable tornaviaje.


Por: Aarón Maya (París, Fra.)

En la segunda década del siglo XXI, pareciera que el mundo se hubiera reducido en sus dimensiones y que todo nos queda relativamente cerca, gracias a los adelantos en transporte y navegación que la humanidad ha tenido en las últimas centurias. Hoy podemos atravesar los mares con una exactitud sorprendente, y llegar a lejanos continentes con aceptable comodidad, en pocos días y sin muchos contratiempos.

Pero este grado de sorprendentes adelantos que ahora disfrutamos, tuvo difíciles épocas para poder madurar, y muchísimas personas que entregaron hasta sus vidas para lograr descubrir los secretos de una navegación cada día más eficiente y segura, sin olvidar un verdadero ejército de inventores -que en distintas épocas- diseñaron y probaron equipos cada día más eficientes y costeables. Si por un momento pensamos que en el siglo XVI, un viaje por mar de retorno de Asia a las costas mexicanas, era materialmente imposible, y que para llegar debían bordearse gran parte del Sur del continente asiático, casi toda África dada la carencia de canales, y después alcanzar los vientos propicios para enfilar la nave hacia el oeste, llegado con suerte y poca exactitud al continente americano…nos parece verdaderamente absurdo, cansado y riesgoso.


Sin embargo, hablando de descubrimientos y adelantos, deseo citar a Andrés de Urdaneta que en 1565 pudo desde Filipinas llegar a México, estableciendo la ruta que por cuatro siglos se mantuvo, desarrollando el comercio de las sedas y porcelanas chinas a México y, de allí, a España. Antes en 1512, debemos recordar que Núñez de Balboa fue el primer europeo que se asomaba al Pacífico llamándolo mar del Sur; posteriormente Magallanes le puso el nombre que hasta ahora conocemos de Pacífico, por la calma que lo acompañó en los tres meses y veinte días que duró su travesía, de la Tierra del Fuego a las islas Marianas de 1520 a 1521.

El "tornaviaje" que realizó el navegante y fraile Andrés de Urdaneta, independiente al auge del comercio que inició, dio nuevos impulsos a las exploraciones oceánicas de la región, llegando los navegantes españoles: Mendalla, a las islas Salomón en 1567, Quirós llega a las Marquesas en 1596 y Váes de Torres, avista Australia en 1606.

El problema del viaje con sus 15,000 km. por recorrer, no era el problema, sino hallar una vía de retorno que no fuera frenada por corrientes y vientos. Antes que Urdaneta en 1529, Saavedra, intentó sin éxito volver a México por el Pacífico; en 1543 otro navegante Bernardo de la Torre, avanzó 750 leguas y tuvo que retornar; incluso Urdaneta realizó un primer intento no exitoso, repitiendo el viaje en el mismo año de 1565, pero llevando su nave más hacia el norte en una ruta septentrional, donde aprovechó las corrientes marinas hacia el Este, llegando al puerto de Acapulco después de más de cuatro meses de viaje.


Otra característica destacada del viaje de Andrés de Urdaneta, fue la preparación de la nave con bastantes legumbres y cocos, para generar entre la tripulación la suficiente vitamina C, que es necesaria para prevenir el escorbuto. Las cifras de marineros muertos por escorbuto en viajes de navegación largos, rondaba por aquellas épocas en un 45%. En su viaje solo fue el 10% y por otras causas distintas a esa enfermedad.

El conocido "Galeón de Manila" que operaba una vez al año con pasajeros, y que tardaba de 4 a 5 meses en llegar, mantuvo sus servicios hasta marzo de 1815, como consecuencia de otro adelanto en las tecnologías y ciencias…en este caso la apertura del canal de Suez, que permitía ir directamente de España a Manila en menos de dos meses. Poco tiempo después con el advenimiento de la máquina de vapor y los motores de combustión, los hitos en navegación fueron cambiando de nombre, imperios y países.




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